Los sitios web,
comerciales o no, están compuestos por contenidos digitales como textos,
fotografías, vídeos, animaciones, músicas, software,… y todos ellos, sean
nuestros o de terceros, están sujetos a una serie de limitaciones en su
utilización que vienen definidas por la licencia elegida por su autor para
aplicarla a cada contenido publicado.
En este artículo se
presentan las licencias más habituales, junto a otras singulares que pueden
resultar útiles.
Podemos diferenciar
básicamente dos licencias: Copyright y
Copyleft.
Copyright, simbolizada
por una C en un círculo y una leyenda: Todos los derechos reservados. Es la
licencia más empleada, especialmente por empresas y autores de prestigio, e
implica que solamente su autor puede utilizar, modificar y distribuir su
contenido. Si un tercero deseara utilizarlo es imprescindible la autorización
expresa del autor para ese fin concreto y, en muchos casos, el pago por su uso.
Cualquier contenido disponible en Internet que no especifique un tipo de
licencia, está automáticamente protegido por Copyright, aunque pueden
utilizarse, con limitaciones, con fines educativos o en noticias.
La segunda licencia es
Copyleft, identificada por una C invertida en un círculo. Es un tipo de
licencia que ofrece la posibilidad de usar, copiar y redistribuir una obra y
sus versiones derivadas simplemente reconociendo su autoría. En esencia, es el
sistema opuesto al Copyright y no exige autorización del autor para su uso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario